Estadísticas de la ruta
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Distancia |
Desnivel positivo |
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Dificultad técnica |
Desnivel negativo |
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Altitud máxima |
TrailRank |
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Altitud mínima |
Tipo de ruta |
Fotos de la ruta
Meteorología
Descripción del itinerario
Ruta corta, en principio, en la que dejamos el coche en el pueblo, en la plazoleta de la calle Calvario, siguiendo por la calle Teatro, que nos lleva a la carretera comarcal 40 durante aproximadamente un kilómetro, donde nos desviamos por una pista en ascenso que sale a la derecha. Seguimos en suave ascenso y nos encontramos con un cambio de piso, apareciendo una calzada de tipo romano muy agradable de patear. Esta calzada termina su pendiente ascendente poco después e inicia un suave descenso que llega hasta que se junta de nuevo con la carretera. Aunque nos encontramos algunos carteles indicadores, hay que decir que están todos deteriorados y no sirven de mucho. Nosotros seguimos un track previo.
Seguimos la subida y nos vamos encontrando con un paisaje diferente, con la iglesia de la Virgen de la Consolación de la pedanía de Arco al frente en un cómodo paseo. Una vez llegamos a Arco, nos encontramos con una pequeña y preciosa plazoleta con un árbol (no estoy seguro, pero creo un olmo) que transmite mucha tranquilidad. Es recomendable un paseo por este encantador pueblecito.
Seguimos el ascenso junto a la iglesia que, a continuación, tiene un pequeño cementerio y, una vez pasado el mismo, el camino se complica mucho. No hay senderos marcados y el monte bajo con gran cantidad de jaras obliga a subir directamente en un «sálvese quien pueda» (de ahí calificar la ruta con dificultad media), de hecho en algún momento tenemos que desandar algunos pasos por no poder continuar.
Poco a poco vamos progresando, ya que nos favorece el hecho de que según vamos ganando altura el terreno se hace algo más practicable. Alcanzamos los primeros riscos donde recuperamos fuerzas y seguimos la subida, con cierta pendiente, intentando continuar lo más directo posible hacia la portilla de la Silleta donde poco antes de llegar nos encontramos con una vereda que nos serviría después para el descenso. Una vez arriba, las vistas por encima de la niebla baja son espectaculares. Nos encontramos con un mar de nubes que hacen, por sí solo, que haya merecido la pena la subida. Al norte podemos disfrutar de unas vistas que empiezan en Pedroso de Acim y nos deja ver toda la zona de Plasencia, Gata, Hurdes…
El descenso, como he comentado antes, lo hacemos tomando la vereda que nos encontramos en el último tramo de subida y que nos lleva hasta una valla que linda con lo que parece un cortafuegos y que, según hemos visto después, es por donde normalmente se sube a esta sierra. Una vez en las inmediaciones de Arco volvemos al coche por el mismo camino de subida.